Mostrando entradas con la etiqueta Migraciones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Migraciones. Mostrar todas las entradas

domingo, 11 de diciembre de 2016

Hoy es un jueves cualquiera a mediados de un mes de otoño. Termino de batir el último yogur natural que añado deprisa a la macedonia de frutas y salgo corriendo para cenar en Casa Mambré. Empecé a ir allí hace unos meses. Al principio, con curiosidad y pensando que mi presencia allí podría ayudar algo. Casi obligado por lo que creía mi consciencia o quizás por algún prototipo prefabricado desde fuera de mí. No iba todos los días, sólo cuando podía. Y casi sin darme cuenta estas cenas van cambiando. Ahora que mis amigos más antiguos van teniendo vidas más ocupadas entre semana, busco nuevas personas con las que estar. Y voy sintiendo necesidad de estar con estos nuevos amigos de Casa Mambré. De preguntarles, pero también de contarles yo mis alegrías y preocupaciones. A veces no puedo ir   y me siento igual de bien o de mal que cuando quedaba con la pandilla del gimnasio o con la del trabajo. Todo empieza a fluir con cierta naturalidad. Y de repente un día me doy cuenta de me están acogiendo. Como en la canción de Luis Guitarra.

¿Quién libera a quién del sufrimiento?
¿Quién acoge a quién en esta casa?
¿Quién llena de luz cada momento?
¿Quién le da sentido a la Palabra?

Y ahora a lo mejor pegaba poner aquí un selfie de todos juntos riendo, pero no me apetece. No cuelgo fotos cada vez que ceno o almuerzo con mis amigos de siempre. ¿Por qué lo iba a hacer ahora?

Javi Ferrer

jueves, 22 de septiembre de 2016

VISITA DE NUESTRO ARZOBISPO A CASA MAMBRÉ

El 19 de septiembre, tuvimos una visita muy especial en Casa Mambré. El pasado julio Fátima Carazo y José Antonio Suffo proponían una frase de Jesús de Nazaret a D. Juan José Asenjo, nuestro arzobispo, cuando preguntaba por el proyecto de hospitalidad de CVX en Sevilla: “Venid y lo veréis”. El aceptó la invitación a compartir cena y velada con las personas que viven en la Casa. Su presencia ha sido regalo del Señor y, como siempre ocurre en Mambré, hemos vivido un momento y un espacio para la acogida, el encuentro y la paz de las cosas sencillas.

D. Juan José recorrió las diferentes estancias de la Casa y se interesó por conocer el proyecto con más profundidad: explicamos los antecedentes de la red de familias acogedoras y el camino recorrido, la colaboración de la Compañía de Jesús mediante la cesión del inmueble, el papel de las organizaciones de apoyo, Cáritas y Claver SJM, y las claves de colaboración, sostenimiento y presencia de toda la Comunidad. Se mostró admirado y contento con la iniciativa y ofreció su apoyo para darla a conocer y tenerla presente en sus oraciones. Valoró también la oportunidad de conocer mejor la Comunidad de Vida Cristina, como movimiento laical ignaciano, y su concreción en la diócesis, y se mostró disponible para acompañar otros momentos comunitarios.

El sentimiento que creo compartimos todos los presentes es de profundo agradecimiento. El clima fue de mucha cercanía y confianza. Hubo un intercambio mutuo de experiencias de vida, de dificultades y deseos en lo cotidiano. Los chicos que viven en Mambré se mostraron ilusionados con la visita, haciendo preguntas, compartiendo sueños y anécdotas que hicieron la velada muy agradable.

D. Juan José nos confesaba que había pensado encontrar un recurso de acogida y se había encontrado una familia, esto nos ha animado y confirmado. Su presencia ha sido también una invitación a fortalecer nuestro sentido de Iglesia, Iglesia en Sevilla, que siente deseos de vivir el Evangelio cada día cerca de los últimos, en el acompañamiento a las personas inmigrantes, para ser sal y luz en el mundo.

Inmaculada Mercado. Coordinadora del Proyecto Mambré- CVX Sevilla.

miércoles, 14 de septiembre de 2016

DE MAMBRE A NADOR… SOMOS TIERRA DE ACOGIDA.

Desde hace tres años paso parte de mis vacaciones de verano en Nador, una ciudad del norte de Marruecos próxima a la frontera con Melilla, para ayudar “en lo que puedo” al Equipo de la Delegación de Migraciones de la Iglesia Católica de Tánger. Este año podría pensarse que era otro verano más que me disponía  para hacer voluntariado con los inmigrantes subsaharianos que esperan en los montes cercanos a la frontera para pasar a España, bien saltando la valla o bien cruzando en patera hacia la Península. 
Pero no, este verano mi sentir era distinto, pues desde hacía un mes estaba conviviendo con tres subsaharianos (uno de Camerún y dos de Costa de Marfil), en Mambré, en la casa que la Compañía de Jesús nos ha cedido a la Comunidad de CVX de Sevilla. Ellos me habían contado, otras veces he intuido, lo duro que había sido la vida en los montes de  Marruecos hasta pasar a Melilla y en Ceuta. También por el voluntariado que realizo en Villa Teresita conocía lo que las mujeres subsaharianas sufren en estos montes hasta cruzar en barco o en patera a España y luego lo que les espera en la Península hasta terminar de “pagar la deuda” que contraen con las mafias que las traen engañadas, prometiéndoles que aquí van a encontrar un trabajo digno.Pero este verano ha sido diferente porque lo he vivido con el corazón y la mirada en Nador  y las tripas y la cabeza en Mambré, la casa de acogida. 

Como médico he intentado poner mi granito de arena ayudando en la valoración de las personas que malviven escondidas en los bosques, y nos llaman al teléfono de la Delegación de Migraciones  por motivos de salud. Allí trabajan una religiosa Hermana de la Caridad, una Franciscana Misionera y un jesuita. Desde un dolor de muelas, pasando por una diarrea por las condiciones antihigiénicas del agua que beben, hasta una mujer embarazada que se pone de parto, o un niño al que le toca vacunarse según el calendario… sin olvidar los múltiples casos de sarna que hay o problemas respiratorios en personas asmáticas, dolores musculares, articulares por los golpes y caídas que a veces sufren en las largas caminatas que hacen para bajar desde los campamentos a las pequeñas aldeas para recoger algo de comida y agua para seguir viviendo.                                                                                                                                                                     
También he estado en la Darhería, la casa “de los que nadie quiere”, acompañando a personas con discapacidad física y psíquica que no tienen familia o que su familia no los puede atender y son acogidos en esta casa y atendidos, acompañados por personal contratado por el gobierno de Marruecos y dos Hermanas de la Caridad españolas. Allí se les asea, se les da de comer, en ocasiones salen a la calle, los que físicamente pueden, y se les ayuda a vivir lo más dignamente posible a pesar de que, a veces, es escasa la relación que mantienen con lo que les rodea.  

Otro lugar especial, bendecido por Dios y donde me he encontrado con los pequeños y los preferidos del Señor, fue en la Casa de la Solidaridad, casa de acogida también. Seis habitaciones construidas en la parte baja de la Delegación de Migraciones destinadas a albergar a los subsaharianos con problemas de salud que ya no precisan estar hospitalizados pero que, dadas sus condiciones, no pueden volver a los bosques y que son atendidos por Franciscanas Misioneras. A veces son los hombres que se recuperan de sus heridas y fracturas tras intentan saltar la valla y son golpeados por la policía y también las mujeres que han dado a luz o han abortado, muchas veces  por las condiciones de dureza en las que viven. También he visto este año casos de SIDA avanzado, amputaciones por problemas de riego vascular, curas de heridas complicadas.
               
Y finalmente el comedor de los niños de la calle, atendido por la Esclavas de la Virgen Niña lugar de acogida también para niños cuyas familias tienen muchísimos problemas económicos, y en ocasiones estos pequeños piden por las calles, para poder llevar algo de comida a casa. Allí se prepara comida para dos turnos de niños, se les da un pequeño bocadillo para la noche y se pasa un rato con ellos de juegos, canciones y dinámicas que les ayuden a dar un poco de alegría y gozo a sus vidas…

Y todo esto acompañado por la vida en comunidad con otros dos voluntarios: Luisa de Lérida, profesora de primaria y Jorge de Granada, voluntario en Cruz Roja y dedicado a acoger a los subsaharianos que llegan en pateras a las costas de Motril. Y los jesuitas que estaban ahora por allí: Rafa Yuste, el superior de la Comunidad de Nador, Yeison de EE.UU. y  Alberto Ares responsable de la Acción Social de la Compañía de Jesús.Todos compartiendo vida comunitaria y los quehaceres del hogar, movidos por un mismo Espíritu para animar a los inmigrantes de la Casa de la Solidaridad en la recuperación de sus heridas y darles motivos de esperanza, y cada uno desde una perspectiva distinta, compartiendo sentimientos,  que han enriquecido al resto del grupo y que nos han hecho también superar momentos de tristeza y desesperanza ante tanto sufrimiento humano. 

Y todos sintiéndonos tierra de acogida; lugar donde cada uno pone lo que es y deja aún lado lo que tiene, donde no se juzga sino se vive la misericordia y el gozo de ser hijos de Dios, un Dios único (aunque llamado de diferentes formas) que se muestra en los más humildes, los sencillos, los que vienen de fuera, los que nadie quiere y que sale a nuestro encuentro en el día a día, en cada momento y lugar siempre que tengamos una mirada distinta para reconocerlo en los más pequeños… en los preferidos de Dios.  

Y por eso ahora, metida ya en el día a día de mi trabajo, reuniones, voluntariado, vida en Mambré, lo veo como un continuar caminando por la vida en un mismo tiempo, lugar, espacio sin distinción entre lo que es vida familiar, trabajo, acción social sino un implicarse en la vida, de manera algo distinta pensando más en el dar, compartiendo debilidades, sin juzgar porque todos somos frágiles y sintiéndome siempre TIERRA DE ACOGIDA.      


Ana Sáenz de Santa María Rodríguez                               

lunes, 16 de mayo de 2016

Comunidad de Hospitalidad Mambré: Red de familias acogedoras “Deseamos abrir nuestra casa”


El domingo 1 de mayo nos reunimos 7 familias de la CVX-Sevilla, para compartir expectativas, motivaciones y posibilidades para empezar a funcionar como red de familias acogedoras.
La Red de Familias acogedoras forma parte del Proyecto de Hospitalidad Mambré, promovido por la CVX en Sevilla y estará abierta no solo a miembros de CVX sino a otras familias que quieran formar parte y sientan que pueden compartir valores y objetivos del proyecto.  Se favorecerá la comunicación y compartir de espacios comunes e iniciativas que puedan surgir en Casa Mambré.
Expresamos que una de nuestras principales motivaciones es la importancia que damos al encuentro con otros para crecer en nuestra fe y nuestro compromiso. La mayoría coincidimos en que el abrir nuestras casas y favorecer que nuestras familias se encuentren con otras nos enriquece, porque nos descentra, abre la mente, ayuda a nuestros hijos e hijas a conocer de otra manera y desde otras perspectivas a personas diversas.
Cada una de las familias parte de su realidad familiar, todas estamos en etapa de crianza, unas con niños pequeños y otras con hijos e hijas mayores. En cualquier caso la disponibilidad de tiempos está mediada por estas circunstancias. Aún así vemos posible la acogida en la medida que la podamos encajar en la dinámica familiar.  Este sería el reto.
La mayoría tenemos experiencias vitales marcadas por la hospitalidad en nuestros lugares de origen y/o en nuestras propias familias, esto nos hace vivir la experiencia con bastante naturalidad, desde la sencillez de lo que somos y podemos ofrecer.
Deseamos abrir nuestra casa, como quien recibe a un familiar que viene de visita, queremos ofrecer un espacio en nuestro hogar para dormir, para compartir las comidas, y para estar. En este sentido, pensamos que las personas acogidas se puedan incorporar a la dinámica familiar como uno más.  Respetaremos sus circunstancias, y en lo posible acompañaremos en lo cotidiano.
Roxana Rosales. Red de familias acogedoras Mambré.

              
              

IMG-20160501-WA0009.jpg


domingo, 24 de abril de 2016

LA HOSPITALIDAD CONSTRUYE COMUNIDAD

Arranca Comunidad Hospitalidad Mambré

No puedo resistirme a compartir la experiencia vivida en la Asamblea Extraordinaria de ratificación del Proyecto Comunidad de Hospitalidad Mambré de CVX en Sevilla. Y no se trata sólo de contar, sino de expresar, desde lo más profundo, cómo el Señor pasa por mi vida, algunas veces de manera tan explícita.
El proyecto CoHo Mambré nace porque nos sentimos conmovidos por la realidad de las personas migrantes que se ven forzadas a salir de su tierra, expulsadas por dificultades económicas, situaciones de guerra y violencia, amenazas a su vida por razones religiosas, políticas, de orientación sexual…etc. Sentimos la llamada a dar una respuesta como cristianos, seguidores de Jesús de Nazaret, y como laicos ignacianos. Llamada a ser comunidad hospitalaria, abierta, testimonio del Reino de fraternidad que Dios quiere, a implicarnos desde la experiencia sencilla de acoger y acompañar rostros y nombres en el dolor y en la esperanza, y desde ahí sensibilizarnos y sensibilizar, incidir juntos.
Todo ello se ha ido concretando en un proyecto que tiene dos modalidades: la red de familias acogedoras  y la Casa Mambré. En ambos espacios se ofrece un lugar de encuentro, un hogar en el profundo sentido de esta palabra, que busca acompañar ese tramo del proyecto migratorio en el que la persona necesita redes sociales, apoyo para desarrollar todas sus capacidades, relaciones horizontales y recíprocas nutritivas,  interculturales, interreligiosas… Y no estamos solos. Cáritas Diocesana de Sevilla- Proyecto Nazaret y la Asociación Claver SJM nos apoyan con sus recursos y acompañamiento técnico.
El día 23 de abril la CVX en Sevilla hizo suyo el proyecto hilvanado por el equipo de migraciones durante los últimos meses. Se comprometió a sostenerlo y, sobre todo, a ser su corazón, sus brazos, sus pies. Para mí ha sido  muy emocionante. Esa llamada a las fronteras que vivimos tan intensamente en los últimos años se acoge aquí con una dimensión comunitaria que estoy segura que nos va a fortalecer y nos hará crecer: la hospitalidad construye comunidad, como se decía en un cartel que nos acompañó durante la tarde. Pero hay un ingrediente más: la Casa Mambré es una cesión de la Compañía de Jesús, y durante este tiempo, yo he sentido que no se trata sólo de esto (que ya es mucho) sino de que ambos cuerpos apostólicos (CVX-Compañía) estamos iniciamos un camino de colaboración para la Misión. He sentido claramente que nos arropaba el espacio de la PAL de Andalucía Occidental, con todo el apoyo y el cariño de quienes reconoces cercanos y dispuestos a escuchar y dejarse afectar, y esto ha sido un regalo para mí. Por otro lado, nos llegan desde muy diferentes instancias y personas peticiones para formar parte de la red de colaboradores del proyecto. Me siento contenta y también confirmo que es saliendo de nosotros mismos, de nuestras comodidades y falsas seguridades, cuando lo que parece imposible se puede hacer realidad.  
Como enseña Ignacio de Loyola estos momentos de consolación trato de vivirlos con intensidad y desde el agradecimiento para afrontar con fortaleza las dificultades que seguro aparecerán. Sé que será así porque soy muy consciente de nuestras debilidades y limitaciones y de la envergadura de lo que hemos emprendido. Pero durante estos meses me ha sostenido una doble convicción: que este deseo profundo que he experimentado lo ha puesto el mismo Dios en mi corazón y que mi objetivo y mi mirada tiene como único centro las personas con las que queremos compartir en un espacio comunitario la Buena Noticia del Evangelio. Creo que así ha sido en todos los que hemos estado más implicados y en toda la Comunidad. Así que tengo una gran paz y confianza y la palabra gracias se me queda muy pequeña para expresar lo que siento.
 

Inmaculada Mercado. Agente Apostólica CVX-Sevilla. Coordinadora CoHo Mambré.

viernes, 11 de septiembre de 2015

El oasis de Assad. Por Mawi Justo

El odio y el miedo

“Hola, me llamo Siham y soy abuela, madre, esposa y, ante todo, soy frutera. Me crié muy lejos de Europa, de España, de ti. Pero pasé la mayor parte de mi vida viviendo cerca de ti. Quizás no recuerdes a tu vecina, pero seguro que recuerdas la frutería de abajo de tu casa. Quizás no recuerdes mi nombre ni el de mi frutería, pero seguro que recuerdas el sabor de la fruta y de las hortalizas que tu madre y tú comprabais cada semana. Recuerdo bien a tu madre, era una buena mujer. Quizás tú ya no recuerdes con nitidez su rostro, pero yo tengo grabado el olor de su pelo negro cuando entraba en la tienda. Ella era suave y delicada, como pensaba que serían tus modales y tu corazón, como denotaba cuando acariciaba el género y lo observaba. No estaba permitido tocar la comida en mi tienda, pero ella era una excepción. Ella tenía el espíritu de muchas mujeres de mi tierra natal, las cuales analizan minuciosamente el género antes de comprarlo, lo huelen, lo observan y sutilmente lo acarician sin manosearlo en exceso. En mi tierra la gente está en contacto con el agua y la arena, con el árbol y la piedra. En mi tierra la gente mira el desierto de frente, sin titubeos. Por eso, a veces, el sol les ciega y hasta les enloquece. Tu madre me recordaba a mi tierra.
¿Y tú? Me pregunto qué estarás haciendo ahora. No siento curiosidad por ti, sino por lo que la vida hace con gente como tú. Confío en que si no te ha devuelto la faena, lo hará pronto. No te deseo sufrimiento, pero sí te deseo que aprendas como yo aprendí muchas cosas el día que destrozaste mi negocio. En mi pueblo natal hay un dicho: “No respondas a tu enemigo con la venganza, la verdad puede ser menos soportable.”
Quizás tampoco lo recuerdes, pero la frutería de abajo de tu casa era conocida en toda la ciudad. Yo no era consciente entonces, pero cuando tuve que cerrarla, estuve recibiendo cartas y clientes en casa durante todo un año preguntándome qué había pasado con la tienda. Me hablaban de la calidad de mis frutas, del sabor de las hortalizas, de las nuevas recetas que les habían inspirado sus colores y su sabor. Me contaban desde el punto de cocimiento justo que debían alcanzar mis patatas para disfrutar al máximo de su sabor sin que dejaran de ser una unidad compacta y natural, hasta los trucos que habían aprendido para diferenciar con atino el punto de maduración de las frutas más sensibles. Mis clientes habían aprendido. Habían vuelto a ser como los niños de mi pueblo que, como expertos, recorríamos los huertos para inspeccionar qué frutas y hortalizas podían ser recolectadas. No era raro ver por las mañanas a los más pequeños de pie, delante de una mata, muy quietos y concentrados mirándola. Cuánto me alegraba ver a algunos niños del barrio, como tú, haciendo ese mismo gesto al encontraros con  nuevas peras, manzanas, berenjenas o puerros, porque cada producto era diferente allá en mi tienda de abajo.
Quizás nunca miraste el cartel, pero El oasis de Assad se llamaba la frutería de abajo. El día que decidiste robarme todo el género y tirarlo al río me hiciste daño, pero no por la razón que tú crees. Los proveedores comenzaron a tener problemas para hacerme llegar el género, y les rogué que me enviaran un lote más de cada producto antes de que se hiciera imposible el abastecerme. Lo lograron. La frutería de abajo era verdaderamente un oasis dentro de esta ciudad llena de oportunidades de competir y desértica de oportunidades de compartir. A mi frutería venían a comprar personas de toda condición, y eso hacía que nuestro barrio fuera diferente. Todos los comercios se beneficiaron de esa mezcla de color y tradición que como un río bañaba nuestras calles de vida y cubría nuestros agujeros de abandono y corrupción. Y a todos ellos, a mis clientes, yo les debía una explicación. Quería regalársela con la última compra. Con una última visita yo les contaría verdaderamente quién era yo, y por qué ya no volverían a disfrutar del sabor de mi pequeño oasis. Pero no pude, porque de un día para otro decidiste vaciar mi tienda, y ya no hacía falta ninguna explicación. Ya para siempre la frutería de abajo sería recordada porque fue desvalijada por unos jovenzuelos imprudentes, y si ya nunca volvió a abrirse, sería por el temor de la dueña a que volviera a ocurrir. Normal en un barrio como ese. Demasiado había durado el sueño de la frutería de abajo.
Pues bien, tan solo quiero decirte que desde jovencita he sido frutera. Allá en Siria, mi nación, aprendí a amar todo lo que la tierra nos da. Mi origen está en algún rincón cercano al lago de Assad. Mi nombre es Siham, he pasado mi vida siendo tu vecina y la dueña de la frutería de abajo, y ahora me toca regresar. Quiero ver qué ha sido de mi hogar y mis raíces. Sé que destrozaste mi negocio porque no soportabas que acudieran al barrio gente diferente a ti, y lo siento, pero espero que soportes esta verdad. Pues la comida con la que te has alimentado tantos años provenía de un país que en nada se parece al tuyo, y fue recolectada por niños que en nada se parecen a ti. Y mira cómo has crecido…”
No podía leer más. Nunca he olvidado el gesto de esa mujer cuando todo se supo en el barrio. Llevaba años intentando ver mi hazaña como una niñería de juventud, pero no me libraba de la nostalgia que me producía no ver ninguna fruta en el mercado que me invitara a quedarme mirándola, sin más. Siham no lo sabría nunca, pero mi madre antes de morir en el hospital, mientras me agarraba las manos, se acordó del sabor de las cerezas de la frutería de abajo.
Y hay otra cosa que Siham no sabría nunca. Como que trabajo como psicólogo en un centro de acogida para demandantes de asilo. Hoy concretamente, hemos tratado la relación entre el odio y el miedo. Ellos los llaman الكراهية (Al karahia) y الخوف (Al khawf). Me sorprende cómo se parecen estos sustantivos en árabe.
Mawi Justo.

viernes, 28 de agosto de 2015

TESTIMONIO DESDE NADOR

Ana Saenz comparte sus vivencias de este verano en Nador:
Agradecida por tanto bien recibido.
Hace mucho tiempo que trabajo con mujeres en situaciones de marginación y ahora sobre todo mujeres inmigrantes.
A través de las religiosas de Villa Teresita conocí el duro viaje de estas mujeres que son captadas en sus países de origen: Senegal, Camerún, Mali pero sobre todo Nigeria.  
En estos países se viven situaciones de pobreza y las familias envían a sus hijos/hijas a Europa en busca de una vida mejor  y así poder enviar dinero a sus familias que lo están pasando francamente mal.
En el caso de las mujeres nigerianas, son las mafias las que captan a las mujeres y las introducen en estas redes que las traen a Europa. Las familias son engañadas ya que sus hijas no van a buscar un puesto de trabajo sino que ya están destinadas a ejercer la prostitución y, de esta manera, “pagar la deuda que han adquirido”.
El verano pasado hice por primera vez esta experiencia. Estuve de voluntaria con el equipo de la Delegación de Migraciones de la Iglesia Católica de Tánger en Nador. Nuestra tarea era la de conectar con los miles y miles de subsaharianos que esperan en los montes de Nador, ciudad fronteriza con Melilla, escondidos en los montes hasta que se organizan para saltar la valla o pasar en patera hacia las costas españolas. Atendemos primordialmente sus necesidades de salud: las mujeres se quedan embarazadas, abortan, tienen problemas durante el embarazo, los niños tienen infecciones como nuestros niños y los hombres enferman y sobre todo son apaleados por la policía marroquí al intentar saltar la valla y sufren fracturas, y heridas que deben ser atendidas casi siempre en el hospital. Además tienen problemas buco-dentales, como los tenemos todos, y han de ser vistos por un dentista.
Ellos nos llaman y el Equipo va a atenderlos en dos coches todoterreno, cerca de sus asentamientos, y desde allí se les traslada a los Centros de Salud o a las Urgencias del Hospital de Nador para ser atendidos por el Sistema Sanitario marroquí.
Las jornadas son muy intensas ya que intentamos llevarlos desde los distintos asentamientos y luego recogerlos para devolverlos a los campamentos. Además atendemos a los que se quedan ingresados, a las mujeres que han dado a luz o a las que han precisado cesárea. Les acompañamos en el hospital, intentamos informarnos de su evolución hablando con los médicos y se les lleva comida y ropa limpia ya que el hospital de la ciudad tiene muy pocos recursos para toda la población que atiende. Cuando les dan de alta, y antes de que suban de nuevo a los montes, están unos días en seis habitaciones que han sido construidas dentro del recinto de la Delegación - Iglesia en Nador. Allí dos religiosas franciscanas los atienden hasta que están recuperados para volver al monte.
Y mi actividad transcurre entre los viajes al monte, acompañarlos a los Centros de Salud, en el hospital, y en la maternidad con las mujeres y los niños.
Por las tardes, como me quedaba “algo de tiempo”, acudía a la Darhería (una especie de casa de beneficencia a cargo del Estado marroquí)) en la que colaboran dos religiosas Hermanas de la Caridad, donde están “los que nadie quiere”, personas en su mayoría deficientes psíquicos o físicos, que han sido abandonados por sus familias o enviados desde el hospital al alta, donde viven el resto de sus vidas.  Allí nunca sobran manos para darles de comer, asearlos, o simplemente escucharlos, aunque no entiendas su idioma, porque el acompañar a alguien es siempre consolador.
El año pasado volví impactada, herida, sufriente por todo lo que vi. Cuando alguien me preguntaba por cómo me había ido era raro que no me emocionara y en ocasiones se me ponía una bola en la garganta que me impedía hablar. Tardé unos días en poder verbalizar todo lo que había vivido y sentido. Este año he vuelto mejor, más entera, más madura. Las situaciones que he vivido han sido igual de duras que las que me encontré el año pasado pero yo he podido entrenarme para encajar la dureza del sufrimiento de otra manera.
Ahora vuelvo a mi trabajo en Cuidados Paliativos, enriquecida y agradecida para continuar con la tarea de acompañar a las personas en situaciones de sufrimiento en la vida. Creo que esa es la tarea para lo que Dios me quiere y dónde Dios me quiere; en Sevilla o en Nador, en los domicilios, en el monte, o en el hospital…
 “Agradecida por tanto bien recibido”, como diría San Ignacio, para  “en todo amar y servir”.

Ana Saenz, CVX en Sevilla

jueves, 9 de julio de 2015

TEJIENDO REDES PARA LA MISIÓN

El domingo 5 de julio se celebró un ncuentro del equipo de migraciones CVX Sevilla y CVX Madre de Dios de Jerez. Tejiendo redes de colaboración para la Misión.

lunes, 1 de junio de 2015

CAMPO DE TRABAJO 2015

Desde la Red de Migraciones de CVX-Europa nos envían esta propuesta de campo de trabajo junto a los demandantes de asilo (refugiados) en Ragusa (Sicilia).
Como recordaréis, esta es una respuesta concreta que se intenta dar desde CVX-Europa a la dramática situación que viven los miles de refugiados que han abandonado sus países en busca de una situación mejor.
En el tríptico informativo AQUÍ encontraréis toda la información. Os animamos a que dinamicéis y difundáis esta oportunidad de Servir en una frontera que nos atañe a todos…

viernes, 29 de mayo de 2015

INFORME SJM: LA TRATA DE SERES HUMANOS. EL NEGOCIO DEL COMERCIO CON PERSONAS

Queridos amigos y amigas:

La trata de personas está convirtiéndose desgraciadamente en un tema de gran actualidad. Por ese motivo, el Servicio Jesuita a Migrantes, SJM España, del que formamos parte, lanza el informe LA TRATA DE SERES HUMANOS: EL NEGOCIO DEL COMERCIO CON PERSONAS. El objetivo que pretende es sensibilizar sobre la realidad de la trata y mover a la acción.

El mercado de la explotación global ofrece un amplísimo ámbito para los individuos responsables de la trata de seres humanos o trafficking, un negocio que pretende dar respuesta a la demanda de las actuales formas de explotación de seres humanos. Una de sus dimensiones más notorias –aunque rara vez la única-  es la explotación sexual. Sin embargo, existen otras formas de explotación de seres humanos: la explotación laboral, de menores en la industria del sexo, para la mendicidad o  en la guerra, los matrimonios serviles, el tráfico de órganos, etc. Las estimaciones del número de personas tratadas varían cada año, además, toda vez que muchas de las personas involucradas en este fenómeno son inmigrantes en situación irregular, las cifras aportadas resultan necesariamente imprecisas. No obstante, lo más llamativo a la hora de intentar construir un contexto sobre la realidad de la trata de seres humanos, es precisamente la falta  de  datos, particularmente estatales y locales así como su escasa calidad. Según la Organización Mundial del Trabajo (OIT) el dato global de personas víctimas de trabajo forzoso -que para esta organización se asimilaría a la trata- alcanza la cifra de 20,9 millones de personas. Sin embargo, las estimaciones de la OIT no incluyen los casos de trata con fines de extracción de órganos ni los de matrimonio forzado u adopción forzada, a menos que estas prácticas den lugar a una situación de trabajo o servicio forzoso.
 
Os animamos a darle la difusión que estiméis oportuna entre vuestros contactos y a través de las redes sociales.
http://www.socialjesuitas.es/documentos/send/4-migraciones/16-la-trata-de-seres-humanos


jueves, 14 de mayo de 2015

MANIFIESTO RED DE MIGRACIONES CVX EUROPA

Queridos amigos de CVX 

Como sabéis, miles de migrantes y refugiados de África y Asia han perdido la vida recientemente en el Mediterráneo. Por ello, la Red de Migraciones de CVX en Europa sintió que era su obligación formular un manifiesto en respuesta a esta catástrofe humanitaria. Nos gustaría no sólo acompañar y servir a los migrantes, sino también reforzar la gravedad de este drama y demandar una actitud responsable en defensa de aquellos que se ven obligados a abandonar su tierra incluso arriesgando sus vidas.

El Equipo de Migraciones de CVX en España, como coordinador de la Red de Migraciones de CVX en Europa, ha escrito un manifiesto para mostrar nuestra preocupación con esta situación y promover una actitud frente a la miseria y la pobreza que hay detrás de esta situación. Puedes leerlo en este enlace

Nuestra propuesta consiste en que 
- Hacer circular el manifiesto entre los miembros de vuestras Comunidades
- si es posible enviarlo a las Cáritas locales y a las organizaciones que conozcáis
- colgadlo en las Redes Sociales, como Facebook, twitter...

Estas acciones nos ayudan a construir una conciencia como Cuerpo Apostólico unida en la misión de ayudar a los que lo necesitan.

Os agradecemos vuestra colaboración.

Siempre amigos en Cristo

Adelaida La Casta, Eurolink de CVX en España
Maria Morales, coordinadora de la Red de Migraciones de CVX en Europa

martes, 24 de febrero de 2015

DÍA DE CLAVER 2015

Tras la Eucaristía mensual de la Comunidad celebramos el Día de CLAVER.
Un día festivo de encuentro compartiendo y disfrutando de la buenas viandas y mejor compañía.
 
Carta de agradecimiento recibida desde VOLUNTARIADO CLAVER en este enlace.
 

sábado, 21 de febrero de 2015

AGRADECIMIENTO SOS URGENCIA NADOR

Con muchísima alegría queremos transmitiros nuestro agradecimiento por la respuesta generosa a la petición que os hicimos para nuestros hermanos y hermanas en la Frontera en Nador. 

Todo el dinero que hemos aportado, y si hubiera algún ingreso más en estos días, será entregado al Servicio Jesuita a Migrantes de España (SJM-E), que establecerá con él un Fondo de Emergencias para la Frontera en Nador. Hasta el día de ayer, se habían recogido un total de 5.240 euros.

La  capacidad de respuesta en tiempo récord de TODA CVX EN ESPAÑA ha sido realmente significativa. Esto nos ha permitido tomar conciencia del potencial que tenemos al funcionar como Cuerpo Apostólico, a través de los equipos, y crecer en la colaboración en campos comunes de misión con la Compañía de Jesús.

Estamos convencidos de que más allá del aporte económico, que es fundamental, tiene mucho valor que haya sido una respuesta comunitaria y esto nos anima y nos compromete a seguir atentos a las llamadas del Señor, desde los más pequeños y vulnerables. Sin duda, todos y juntos, podemos hacer más y mejor, y seguir creciendo en nuestra sensibilidad y capacidad de acogida, hospitalidad, servicio e incidencia.
 
Un fuerte abrazo agradecido,

​Equipo de Migraciones y ​
Consejo Local CVX Sevilla

domingo, 15 de febrero de 2015

SOS URGENCIA NADOR

Como sabéis el pasado 10 de febrero la policía marroquí, con la complicidad de España y la Unión Europea, arrasó los campamentos de inmigrantes del Monte Gurugu y Selouane de Nador. Fue un día después de que se recordara a los 15 jóvenes fallecidos en Tarajal el año pasado, como si la solución que se persigue sea la de enviar a los que esperan cruzar la frontera lo más lo lejos posible... para no ver sus rostros, ni oír sus gritos clamando justicia. La gente huyó con lo puesto y hay un buen número (calculan que unos cuatrocientos entre hombres, mujeres y niños) escondidos y refugiados en otras zonas en condiciones lamentables.

Esteban Velázquez sj y el equipo de la Delegación de Migraciones en Nador nos envían, a través del SJM y Claver, una llamada de emergencia:
necesitan comprar mantas y plásticos para que estos hermanos y hermanas nuestros puedan refugiarse de la intemperie. 
 
Os pedimos sencillamente que quienes puedan y quieran realicen una aportación económica voluntaria. Lo vamos a centralizar en la cuenta de la Comunidad (abajo os la recordamos) IMPORTANTE: debéis poner como concepto EMERGENCIA FRONTERA NADOR. Estas personas necesitan las mantas ya, así que es importante la agilidad. Esperaremos hasta el miércoles para hacer un primer envío... ¡no os retraséis!
BBVA: ES84 0182 3291 1102 0853 4223
Como dice Esteban, muchas gracias en nombre de estos hermanos y hermanas. Y gracias a Dios por darnos esta oportunidad de poder ayudarles... y quizá seguir tejiendo lazos que derriban fronteras y construyen hospitalidad.
Un fuerte abrazo agradecido.


Equipo de Migraciones y Consejo Local de CVX-Sevilla

jueves, 12 de febrero de 2015

MIGRACIONES y DÍA DE CLAVER

Desde el equipo de migraciones también os invitamos a leer el comunicado del SJM y el SJR con motivo del aniversario de las muertes del Tarajal en la frontera de Ceuta y Marruecos http://www.socialjesuitas.es/noticias/11-noticias-info/292-aniversario-de-la-tragedia-en-la-frontera-hispano-marroqui y  haceros seguidores de la página de facebook Voluntariado Claver SJM, donde encontraréis imágenes de nuestra participación en el acto en Ceuta  https://www.facebook.com/voluntariadoclaversjm

Os invito también en nombre del equipo  a la actividad del próximo domingo 22 de febrero en el Centro Arrupe, celebraremos el Día de Claver. Será una ocasión para encontrarnos y para compartir con las personas que acompañamos. Están invitadas asociaciones de migrantes, habrá música y baile y probaremos platos de diversos lugares.

Un abrazo a todos,
Sylvia Villalba
Enlace de Migraciones CVX- Sevilla