miércoles, 25 de febrero de 2015

COMUNICADO FINAL DEL II ENCUENTRO DE LA ACCION CONJUNTA CONTRA EL PARO

Al término del Encuentro Diocesano de la Acción conjunta contra el paro, celebrado bajo el lema “El amor como fundamento de una economía al servicio de la persona”, como Iglesia de Sevilla queremos manifestar lo siguiente:

El modelo económico que impera en nuestro mundo está basado en la obtención de beneficios a cualquier precio, la explotación ilimitada de los recursos naturales, la inequidad, la socialización de las pérdidas, la especulación que enriquece sólo a unos pocos…  Es una economía que ha olvidado a la persona como centro de sus preocupaciones, sujeto, finalidad y razón de ser. Constatamos los perversos resultados de esta dinámica: la pérdida masiva de empleos, la precarización laboral, el empobrecimiento de las familias, incluso, la muerte de miles de personas, condenadas a la miseria, o empujadas a viajes imposibles, rechazadas en las fronteras que protegen los espacios de privilegio dentro del sistema globalizado. Como cristianas y cristianos nos hemos sobrecogido ante esta realidad, y como seguidores y seguidoras de Jesús no somos indiferentes a tanto sufrimiento humano.

Es necesario despertar de un letargo social, demasiado esperanzado y dependiente de la acción de las estructuras administrativas y económicas vigentes, que sabemos deshumanizadas y que responden mayoritariamente a una cultura del descarte y la exclusión. La sociedad civil tiene un papel insustituible en la construcción de alternativas a este modelo económico injusto y que, como dice el Papa Francisco, mata.
Nos interpelan las experiencias de contraste que hemos conocido y las que sabemos que alumbran otros colectivos y personas por todo el mundo, dentro y fuera de la Iglesia. Hemos visto en ellas el aliento del Espíritu y la manifestación del Dios con Nosotros que nos propone colaborar para construir un mundo fraterno, justo y reconciliado. Existen iniciativas que se despiertan a partir del don de la creatividad humana, individual y comunitaria, que son capaces de transformar lo marginal, lo desechado, lo pequeño… en oportunidades reales para dignificar a las personas y revertir su exclusión. Existen propuestas que nacen de un Evangelio encarnado, que se esfuerzan por visibilizar que, frente a una economía consumista deshumanizadora y unas empresas especulativas cuyo principal proyecto es el dinero, es posible una economía de comunión, basada en el dar, en la colaboración y en la reciprocidad, y centrada en la persona como imagen de Dios, que busca su felicidad plena.

Al comienzo de esta Cuaresma, nos sentimos llamados a la conversión. Nos reconocemos necesitados de rearmar nuestras conciencias para que no sucumban a la globalización de la indiferencia, para que se entrenen en la compasiva y fraterna complicidad con todos los hombres y mujeres de buena voluntad y en la implicación para buscar soluciones comunes. No podemos sucumbir al individualismo y el egoísmo que sostienen un sistema injusto que nos resulta intolerable, no podemos permitir que el trabajo, cada vez más escaso y precario, se convierta en un nuevo instrumento de enfrentamiento entre personas, grupos sociales y pueblos. No queremos salvarnos solos, queremos construir juntos arcas para preservar la vida. Sentimos la llamada a cultivar y fortalecer nuestras habilidades y actitudes de auto organización, colaboración y solidaridad, porque sólo así otra economía es posible, una economía al servicio de la persona.  Con Jesús de Nazaret, y junto a tantos hermanas  y hermanos crucificados, queremos recorrer el camino del Amor hacia la Pascua.

Delegación de Pastoral Obrera
Delegación de Pastoral Social-Justicia y Paz
-          Delegación de Migraciones
-          Cáritas Diocesana de Sevilla.
-          Fundación Cardenal Espíola
-          HOAC
-          Movimiento Cultural Cristiano
-          CONFER
-          Movimiento Focolar

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