Ejemplo de superación y testimonio.
viernes, 20 de septiembre de 2019
jueves, 29 de agosto de 2019
martes, 20 de agosto de 2019
Danzar la Vida, la mística de la proximidad en Madeleine Delbrel
El pasado mes de junio llegó a mis manos el libro de Mariola López Villanueva: Madeleine Delbrel, una mística de la proximidad. Tras profundizar en sus escritos y en su vida, Mariola nos ayuda a rescatar a Madeleine invitándonos a reflectir y actualizar a través de sus textos una mística tremendamente actual para los hombres y mujeres del siglo XXI.
Madeleine vivió en el París obrero de Irvy, un barrio tremendamente secularizado en el que se sintió invitada a tejer una espiritualidad de lo cotidiano. Los años después de la II Guerra Mundial y hasta el concilio, años de intensa vida apostólica para Madeleine, fueron años en los que redescubrir a Dios en el corazón de ciudad. Madeleine, como laica, ejerció toda su vida profesional como asistente social en Irvy con un deseo profundo: humanizar la acción social, poner corazón en cada encuentro, en cada persona animada y deslumbrada por su experiencia personal de Jesús de Nazaret.
Me animo a rescatar algunos elementos del libro a modo de rasgos sugerentes de su vida y su obra con el deseo de alentar el sentir y gustar de esta mujer que encarna sin duda el ser contemplativa en la acción del siglo XX:
Soltar amarras
Soltar amarras será un primer paso al que nos invita Madeleine para vivir profundamente la mística de la proximidad. Vivirnos confiadas, sin miedo y dejándonos llevar por esa llamada interior que nos invita a ser “la eclosión de lo que ya habita en nuestro interior” (CE, 57). Soltar amarras en la vida laical tiene mucho que ver con ser fieles a nosotras mismas desde una respuesta honesta al sueño de Dios sobre cada uno y cada una de nosotras. A veces no es fácil soltar amarras, nuestros contextos no facilitan tejernos en diversidad sin miedo. Por eso, para Madeleine no se trata de un esfuerzo sobrehumano y superyoico, se trata de “danzar la vida”: Haznos vivir nuestra vida (..) como una fiesta sin fin donde se renueva el encuentro contigo, como un baile, como una danza entre los brazos de tu gracia, con la música universal de tu amor” (NG, 86).
Perforar lo cotidiano
Los años después de la II Guerra Mundial en un barrio obrero y secularizado como Irvy no eran un lugar cómodo y sencillo en el que vivir la vocación de servicio y lucha por la justicia como oportunidad de encuentro con Dios. En medio de la multitud de las calles, del metro…en medio de esa cotidianidad Madeleine aprende el “arte de las perforaciones”, este arte de hacerse hueco en lo pequeño y que requiere aprender a silenciar nuestro trajín interior en cualquier momento de nuestro día “Nuestras idas y venidas, los momentos en los que nos vemos obligados a esperar para pagar una cola o para que haya sitio en el autobús, son momentos de oración preparados para nosotros, en la medida en que nosotros estemos preparados para ello” (AC, 219). Esta capacidad de Madeleine para estar sencilla y constantemente en presencia de Dios y con conciencia del regalo de cada momento, se hace hoy en día más necesaria aún, en medio del ruido externo e interno en el que estamos envueltos. Y es que su invitación es abrazar la Vida en todas sus dimensiones desde una mística de lo pequeño y de cada situación que se nos presenta “Hay que aprender a estar solo cada vez que la vida nos reserva una pausa. Y la vida está llena de pausas que podemos descubrir o malgastar” (AC, 100).
Enraizada en el mundo
Frente a una idea pelagiana de compromiso por la pobreza y las situaciones de vulnerabilidad, Madeleine nos invita a vivir la caridad como pasividad, como un don que se ha de recibir. Porque solo desde la conciencia de ser perdonadas nosotras mismas, tendremos la capacidad de que la acción amante de Dios penetre en el mundo (CE 87). Madeleine es una mujer de su tiempo, humana, poeta, amiga, enredada por sufrimientos de su familia…en medio de esa realidad eminentemente humana, se siente tan deslumbrada por Dios que brota en ella un cariño desmedido desde la conciencia de su propia pobreza: Dios requiere corazones sólidos donde puedan cohabitar cómodamente nuestras miserias en pos de curación (AC 86). Estar enraizada en el mundo para Madeleine tiene que ver con sentir la realidad del mundo obrero, con los hombres y mujeres de Costa de Marfil tras su viaje a África o con los asiduos al número 11 de la Rue Raspail. Descentrarse de sí misma y dejarse descolocar por el sufrimiento de su tiempo. Su mensaje se enraizaría hoy en la indignación al sentir el sufrimiento de las 107 personas que llevan más de 17 días frente a la isla de Lampedusa sin poder llegar a puerto. Algunos ya saltan del Open Arms porque empiezan a perder el sueño de la esperanza.
Desiertos en el corazón de la ciudad
Los años en Irvy ofrecieron a Madeleine la oportunidad de descubrir una calidad de encuentro cuando se da un anhelo auténtico de deseo de trascendencia, ese deseo escrito en el corazón humano. Para ella la oración es como la función de respirar, algo natural y propio de nuestro ser. El desierto es la oportunidad de abandonar el yo para decir el nosotros más inclusivo que deba pronunciarse (AC 233). Uno de sus más bellos poemas expresa ese encuentro como anhelo, y esa relación con ese Dios que solo sabe amar en nosotras:
“Los que aman a Dios han amado siempre el desierto;
Y por eso, a los que aman,
Dios no puede negárselo.
Y estoy segura, Dios mío, de que me amas
Y de que, en medio de esta vida tan saturada,
Atrapada por todos lados por la familia,
los amigos y todo lo demás,
no puede faltarme en desierto
En el que se te encuentra” (AC 99)
En el mes de marzo en Sevilla, tendremos la oportunidad de conocer y de dejarnos traspasar por la mística de Madeleine en un fin de semana en la casa de ejercicios de Dos Hermanas con Mariola López Villanueva. Y es que los que aman el desierto, Dios no puede negárselo.
Teresa González Pérez, 18 de agosto, Día de San Alberto Hurtado de 2019
martes, 26 de febrero de 2019
ENCUENTRO DE MIGRACIONES EN ZARAGOZA
De Sevilla salimos Isa, Helena y Ana con todo preparado para salir hacia Zaragoza: billetes en mano, un buen abrigo (por si el cierzo decidía hacer de las suyas) y una maleta llena de ilusión y ganas de seguir compartiendo con la CVXe nuestra inquietud por dar respuesta a la realidad de las migraciones hoy.
La comunidad de Zaragoza con Rocío a la cabeza, nos acogió como la mejor de las anfitrionas. Agradecemos a todos su cariñosa acogida y participación en los distintos momentos compartidos de estas jornadas. Agradecemos también al equipo de migraciones su esfuerzo y trabajo durante el año y en este fin de semana. Ha sido un trabajo intenso pero lleno de experiencias, de diálogo y encuentro, con oportunidades para despertar, remover y confirmar una vez más, la necesidad de posicionarnos como comunidad y acompañar como red de fraternidad.
“Saliendo mar adentro” la jornada del sábado tras la oración, nos invitó a compartir diferentes experiencias: caminos de hospitalidad,círculos de silencio, Mambré, familias acogedoras, Nador y At the Frontiers.
Isa y yo tuvimos la suerte de presentar el sentir de la comunidad de Sevilla con el proyecto de Mambré. Se nos pedía compartir, no tanto la experiencia de Mambré como las inquietudes, los retos y lo que hoy nos suponía a la comunidad de Sevilla este proyecto.
Fue un espacio precioso en el que recreamos la jaima de Mambré y la que todos entraron con mucho respeto, apertura e ilusión por formar parte. Esto nos ha ayudado a sentir y entender esa DIAKONÍA a la que nos sentimos llamados y ese reconocer a un Dios que se hace presente y nos ofrece los medios para que los pongamos al servicio.
La CVXe se siente presente en nuestros proyectos desde ese sentirnos enviados allá donde otro de la comunidad llega. Personalmente me mueve a sentir esa responsabilidad desde mi misión y sentirme presente allá donde la CVXe se siente llamada a estar.
De la misma manera hoy nos sentimos presentes en Nador con Pablo o con Oñez , en la experiencia en At the frontiers con Sara,con Josu y Álvaro de Arrupe Elkartea en las familias acogedoras, en los círculos de Silencio o en los caminos de Hospitalidad de las diferentes comunidades.
De la misma manera hoy nos sentimos presentes en Nador con Pablo o con Oñez , en la experiencia en At the frontiers con Sara,con Josu y Álvaro de Arrupe Elkartea en las familias acogedoras, en los círculos de Silencio o en los caminos de Hospitalidad de las diferentes comunidades.
Oñez compartió el proyecto de Nador abriéndonos a todos los ojos y el corazón a la realidad vivida al otro lado de la valla.
Tras tantas experiencias, el equipo nos invitó a reflexionar sobre la realidad de las migraciones de aquí a cuatro años con la intención de reconocer e ir formando entre todos ese trabajo en DIAKONÍA hacia el que como equipo de migraciones nos sentimos llamados.
Salieron varias propuestas y una clara necesidad de continuar presentes en los proyectos en los que estamos.Sentimos la necesidad de profundizar juntos y ahondar en esas raíces y esa forma de querer estar y ser CVXe en los distintos lugares. Nos sentimos llamados a ser voz de tantos migrantes y luz en esta sociedad que tiene la oportunidad de ser tierra de acogida.
Isa llevó jabones de Mambré que se vendieron enseguida y Rocío llevaba las camisetas con la palabra BOZA, grito de victoria con el que celebran cada vez que alguno consigue llegar.
Con el deseo de ese BOZA, y sobretodo, con la tarea de conseguir una sociedad que les permita al llegar encontrar un lugar mejor , seguimos en camino como CVX, cultivando ese ser red de fraternidad donde todos nos sintamos uno y donde todos podamos juntos hacer un mundo mejor.
Ana R.C.
domingo, 24 de febrero de 2019
Visita a Adinfa
Nuestro compañero Isaac, nos cuenta su experiencia tras visitar Adinfa. Adinfa es una entidad especializada en el tratamiento de adolescentes y jóvenes en conflicto, dirigida por nuestro compañero Ricardo.
𝘏𝘢𝘤𝘦 𝘶𝘯 𝘱𝘢𝘳 𝘥𝘦 𝘮𝘦𝘴𝘦𝘴 𝘵𝘶𝘷𝘦 𝘦𝘭 𝘱𝘭𝘢𝘤𝘦𝘳 𝘥𝘦 𝘱𝘢𝘴𝘢𝘳 𝘶𝘯 𝘳𝘢𝘵𝘰 𝘦𝘯 𝘈𝘥𝘪𝘯𝘧𝘢.
𝘈𝘥𝘪𝘯𝘧𝘢 𝘦𝘴 𝘮𝘶𝘤𝘩𝘢𝘴 𝘤𝘰𝘴𝘢𝘴 𝘺 𝘱𝘰𝘥𝘳í𝘢 𝘳𝘦𝘤𝘪𝘣𝘪𝘳 𝘮𝘶𝘤𝘩𝘰𝘴 𝘯𝘰𝘮𝘣𝘳𝘦𝘴. 𝘈 𝘮í 𝘮𝘦 𝘨𝘶𝘴𝘵𝘢 𝘥𝘦𝘤𝘪𝘳 𝘲𝘶𝘦 𝘦𝘴 𝘶𝘯 𝘴𝘪𝘵𝘪𝘰 𝘥𝘦 𝘪𝘯𝘤𝘭𝘶𝘴𝘪ó𝘯. 𝘗𝘦𝘳𝘰 𝘴𝘰𝘣𝘳𝘦 𝘵𝘰𝘥𝘰 𝘦𝘴 𝘶𝘯 𝘴𝘪𝘵𝘪𝘰 𝘲𝘶𝘦 𝘳𝘦𝘤𝘰𝘮𝘪𝘦𝘯𝘥𝘰 𝘷𝘪𝘴𝘪𝘵𝘢𝘳.
¿𝘗𝘰𝘳 𝘲𝘶é? ¿𝘌𝘴 𝘦𝘭 𝘤𝘦𝘯𝘵𝘳𝘰 𝘮á𝘴 𝘭𝘪𝘮𝘱𝘪𝘰 𝘥𝘦 𝘚𝘦𝘷𝘪𝘭𝘭𝘢? ¿𝘌𝘭 𝘮á𝘴 𝘨𝘳𝘢𝘯𝘥𝘦? ¿𝘌𝘭 𝘮á𝘴 𝘱𝘳𝘰𝘧𝘦𝘴𝘪𝘰𝘯𝘢𝘭? ¿𝘌𝘭 𝘲𝘶𝘦 𝘵𝘪𝘦𝘯𝘦 𝘮á𝘴 é𝘹𝘪𝘵𝘰? ¿𝘌𝘭 𝘮á𝘴 𝘤𝘰𝘯𝘰𝘤𝘪𝘥𝘰?
𝘕𝘰. 𝘈𝘥𝘪𝘯𝘧𝘢 𝘦𝘴 𝘶𝘯 𝘤𝘦𝘯𝘵𝘳𝘰 𝘤𝘰𝘯 𝘧𝘢𝘭𝘭𝘰𝘴 𝘭𝘭𝘦𝘯𝘰 𝘥𝘦 𝘩𝘶𝘮𝘢𝘯𝘪𝘥𝘢𝘥. 𝘊𝘰𝘯 𝘶𝘯𝘢 𝘷𝘢𝘭𝘦𝘯𝘵í𝘢, 𝘴𝘪𝘯𝘤𝘦𝘳𝘪𝘥𝘢𝘥 𝘺 𝘤𝘢𝘱𝘢𝘤𝘪𝘥𝘢𝘥 𝘱𝘢𝘳𝘢 𝘮𝘦𝘫𝘰𝘳𝘢𝘳 𝘦𝘴𝘱𝘦𝘤𝘵𝘢𝘤𝘶𝘭𝘢𝘳.
𝘚𝘶𝘨𝘪𝘦𝘳𝘰 𝘴𝘶 𝘷𝘪𝘴𝘪𝘵𝘢 𝘱𝘰𝘳𝘲𝘶𝘦 𝘱𝘰𝘯𝘦 𝘢 𝘭𝘢𝘴 𝘱𝘦𝘳𝘴𝘰𝘯𝘢𝘴 𝘦𝘯 𝘦𝘭 𝘤𝘦𝘯𝘵𝘳𝘰. 𝘗𝘰𝘳𝘲𝘶𝘦 𝘯𝘰 𝘦𝘴 𝘤𝘢𝘳𝘪𝘵𝘢𝘵𝘪𝘷𝘰. 𝘗𝘰𝘳𝘲𝘶𝘦 𝘯𝘰 𝘦𝘴 𝘶𝘯 𝘯𝘦𝘨𝘰𝘤𝘪𝘰. 𝘗𝘰𝘳𝘲𝘶𝘦 𝘯𝘰 𝘵𝘳𝘢𝘣𝘢𝘫𝘢 𝘥𝘦𝘴𝘥𝘦 𝘭𝘢 𝘥𝘪𝘴𝘤𝘪𝘱𝘭𝘪𝘯𝘢 𝘴𝘪𝘯𝘰 𝘤𝘰𝘯 𝘦𝘭𝘭𝘢.
𝘗𝘰𝘳𝘲𝘶𝘦 𝘷𝘢𝘭𝘰𝘳𝘢 𝘭𝘢 𝘴𝘰𝘯𝘳𝘪𝘴𝘢 𝘱𝘰𝘳 𝘦𝘯𝘤𝘪𝘮𝘢 𝘥𝘦 𝘭𝘢 𝘳𝘰𝘵𝘶𝘯𝘥𝘪𝘥𝘢𝘥. 𝘝𝘢𝘭𝘰𝘳𝘢 𝘭𝘢 𝘭𝘪𝘣𝘦𝘳𝘵𝘢𝘥 𝘱𝘰𝘳 𝘦𝘯𝘤𝘪𝘮𝘢 𝘥𝘦 𝘭𝘢 𝘴𝘦𝘨𝘶𝘳𝘪𝘥𝘢𝘥.
𝘗𝘰𝘳𝘲𝘶𝘦 𝘈𝘥𝘪𝘯𝘧𝘢 𝘵𝘢𝘮𝘣𝘪é𝘯 𝘦𝘴 𝘰𝘣𝘳𝘢 𝘥𝘦 𝘋𝘪𝘰𝘴. 𝘠 𝘭𝘰 𝘦𝘴 𝘱𝘰𝘳𝘲𝘶𝘦 𝘦𝘴 𝘰𝘣𝘳𝘢 𝘥𝘦𝘭 𝘤𝘰𝘳𝘢𝘻ó𝘯 𝘥𝘦 𝘱𝘦𝘳𝘴𝘰𝘯𝘢𝘴.
𝘈 𝘷𝘦𝘤𝘦𝘴 𝘮𝘦 𝘤𝘶𝘦𝘴𝘵𝘢 𝘷𝘦𝘳 𝘢 𝘋𝘪𝘰𝘴, 𝘱𝘰𝘳𝘲𝘶𝘦 𝘮𝘦 𝘢𝘭𝘦𝘫𝘰 𝘥𝘦 é𝘭. 𝘈𝘯𝘵í𝘥𝘰𝘵𝘰𝘴 𝘱𝘢𝘳𝘢 𝘦𝘴𝘰 𝘩𝘢𝘣𝘳á 𝘮𝘶𝘤𝘩𝘰𝘴. 𝘠𝘰 ú𝘭𝘵𝘪𝘮𝘢𝘮𝘦𝘯𝘵𝘦 𝘩𝘦 𝘦𝘯𝘤𝘰𝘯𝘵𝘳𝘢𝘥𝘰 𝘷𝘢𝘳𝘪𝘰𝘴 𝘦𝘯 𝘧𝘰𝘳𝘮𝘢 𝘥𝘦 𝘳𝘦𝘨𝘢𝘭𝘰𝘴 𝘤𝘰𝘯 𝘯𝘰𝘮𝘣𝘳𝘦𝘴 𝘦𝘹𝘵𝘳𝘢ñ𝘰𝘴 𝘱𝘦𝘳𝘰 𝘧á𝘤𝘪𝘭𝘦𝘴 𝘥𝘦 𝘤𝘰𝘯𝘰𝘤𝘦𝘳. 𝘚𝘦 𝘭𝘭𝘢𝘮𝘢 𝘈𝘳𝘳𝘶𝘱𝘦, 𝘴𝘦 𝘭𝘭𝘢𝘮𝘢 𝘔𝘢𝘮𝘣𝘳é... 𝘴𝘦 𝘱𝘶𝘦𝘥𝘦 𝘭𝘭𝘢𝘮𝘢𝘳 𝘈𝘥𝘪𝘯𝘧𝘢.
domingo, 3 de febrero de 2019
Taller formativo, sobre Principio y Fundamento y Reglas de Discernimiento de Primera semana
El pasado sábado 2 de febrero CVX
Sevilla organizó en el Centro Arrupe un taller formativo, sobre
Principio y Fundamento
y Reglas de Discernimiento de Primera semana,
dirigido por Benji Jiménez, compañero de la CVX de Tiberíades
(Alicante), y enmarcado en la planificación del equipo de guías
para dar respuesta a la explicitada necesidad de fomentar la
formación adecuada para la etapa de Fundamentación. Durante dicha
etapa, los miembros de la comunidad deben profundizar en varios
aspectos para descubrir si esta vocación particular dentro de la
Iglesia es a la que se sienten llamados vivir, entre ellos, la
experiencia de Ejercicios Espirituales personalizados, el
conocimiento de CVX, el conocimiento de la espiritualidad ignaciana,
la metodología de las reuniones, la vida de San Ignacio, etc.
Asistieron
43 miembros de la comunidad y, como se pudo palpar en la evaluación,
fue una jornada muy gratificante, pues se pudo conocer un poco más
acerca del modelo de reunión de un grupo CVX, así como de la
distinción entre reglas de discernimiento de 1ª y 2ª semana de
EE.EE. y cómo aplicar las mismas a las vivencias personales; también
se explicó, aplicándose a casos personales de los que quisieron
compartir, los distintos tiempos de elección en los Ejercicios,
siendo este tema muy importante en nuestra comunidad, como primer
paso para conocer más profundamente la herramienta del DEAE
(Discernimiento, Envío, Acompañamiento y Evaluación).
Más que un curso, podemos llamarla
una experiencia totalmente recomendable (porque esperamos repetirla),
por el excelente formador que es Benji , el grupo fabuloso que
creamos y todo lo que cada uno puso de sí para enriquecer la
experiencia. Un fragmento de vida dedicado a la reflexión, al
crecimiento personal, al despertar y al despegar en algunos aspectos
de la espiritualidad ignaciana. Gracias especialmente a los
organizadores del día, con Tomás Undabeytia a la cabeza y la
colaboración de José Carlos Carneado y Santiago Bobo; realmente da
gusto hacer equipo con vosotros.
Gracias, pues, a todos, y gracias a
Dios por acompañarnos.
Amalia Campos (Agente de Formación)
domingo, 20 de enero de 2019
Presentación de libros de José Luis Caravias sj
El pasado domingo 13 de enero nos visitó José Luis Caravias sj. Nos presentó dos de sus últimos libros: “Filigranas de la Encarnación” y “Laicos en búsqueda por los caminos de Ignacio”. José Luis es biblista y asistente de la CVX en Paraguay. Fue para nosotros un placer poder llenarnos de la hondura de sus experiencia y cómo ésta queda reflejada en las páginas de sus libros. Algunos de los ejemplares que trajo quedaron en el Centro Arrupe para su venta.
Posteriormente José Luis presidió
nuestra Eucaristía comunitaria y posteriormente disfrutamos con él
de un ágape al suave sol que nos brindaban los primeros días de
invierno. Muy agradecidos a José Luis por su visita.
domingo, 16 de diciembre de 2018
Eucaristía de Navidad y "Pon en forma tu espíritu"
El
domingo 16 tuvo lugar el segundo espacio de oración dentro del ciclo
“PON EN FORMA TU ESPÍRITU”. Dedicamos un tiempo a la oración de
contemplación del nacimiento de Jesús. Este momento lo vivimos como
tiempo de oración y simultáneamente como taller para quien no esté
tan introducido en los modos de oración que practicamos
Posteriormente
celebramos la eucaristía de Navidad del Centro Arrupe. Día de
llamada a la Alegría, que continuó con unos aperitivos compartidos
en el mismo Centro.
Compartimos
ambos momentos con diferentes personas que forman parte del Centro
Arrupe.
viernes, 23 de noviembre de 2018
II Encuentro de Ecología (Sector Social de la Compañía de Jesús)
El Sábado 10 de Diciembre
estuvimos en Madrid unas 20 personas de diferentes ámbitos y lugares en el II
Encuentro de Ecología dentro del Sector Social de la Compañía de Jesús. Tuvimos
una mesa de experiencias personales y un tiempo propio para ver en otros y en
nosotros el proceso de “conversión ecológica”. Por la tarde, compartimos
experiencias sociales e institucionales
(desde granjas escuela hasta
programas en universidades y colegios de primaria-secundaría) que nos dan luces
y pistas para caminar hacia un mundo donde el cuidado de lo más frágil sea
prioritario para superar la crisis socioambiental que vivimos, pues no es
posible separar la opción por los pobres y el cuidado de la creación. Entre
otras claves para el futuro se señalaron el promover experiencias de conversión
ecológicas que nos hagan ver que lo “ecológico” no es opcional, sino central
para un cristiano, así como compartir tantas realidades y buenas prácticas como
ya existen o podemos imaginar y todo, desde el gozo, la alegría y la esperanza
de que avanzamos hacia una vida más plena.
Manuel S-M
martes, 6 de noviembre de 2018
MI EXPERIENCIA DE EJERCICIOS EN EL PUENTE DE NOVIEMBRE
Después de que el verano pasado hiciera mis primeros Ejercicios de cuatro días en Dos Hermanas organizados por CVX, el puente de Todos los Santos lo hemos pasado en la casa de Ejercicios del Puerto de Santa María nueve personas y dos acompañantes, todos de CVX menos cuatro, que pertenecen a otros entornos ignacianos. La motivación que me llevó a apuntarme a esta tanda era la de adentrarme más intensamente en la Espiritualidad Ignaciana, una vez que en verano viví la experiencia de comunicación con Jesús, aunque inicialmente me costó encontrar el camino.
Empezamos desconectando de los asuntos que dejábamos en Sevilla y haciéndonos conscientes de lo privilegiados que éramos por tener esa oportunidad, tanto por el entorno natural como por disponer de todo exquisitamente preparado por las hermanas que llevan la casa.
Si bien los cuatro días eran de silencio, la verdad es que estuve acompañado de muchas personas de mi vida que las tuve presente, además de nuestro grupo y otro de seminaristas con los que compartimos la casa. La mayoría estábamos en primera semana y nuestros acompañantes Cayetana y Norberto nos llevaron de la mano con cariño, aclarando cada punto para llevar a cabo cada una de las meditaciones o contemplaciones que correspondían.
Se alternaban momentos de lectura y escritura en la habitación con paseos y contacto con la naturaleza que permitían percibir mejor a través de los sentidos. Alguna repetición también hice, a la manera ignaciana. Al final de la jornada, en la misa compartíamos lo que más nos había resonado y, para finalizar, un examen de todo lo experimentado. Al tercer día, ya estaba adaptado y tenía la sensación de poder continuar muchos más.
Destacaría como perlas de lo vivido: El sueño de Dios para mí, los “para” de mi vida, hacerme consciente del pecado estructural, la mirada de amor de Jesús a Pedro, el “rey eternal” y, como conclusión, que Jesús me salva por Amor. El poso que me dejan estos cuatro días es que Jesús está conmigo y que, como dice la parábola de la vid y los sarmientos, tenemos que permanecer unidos en el amor.
Mi agradecimiento a CVX por facilitarnos esta oportunidad, tanto por los medios materiales como por las personas que nos han mimado estos días inolvidables.
Joaquín R (Grupo Esperanza)
ACOMPAÑANDO EJERCICIOS ESPIRITUALES
He llegado a la CVX con edad de ser abuelo, de hecho lo soy, pero he llegado atraído por el estilo de vida que se reflejaba en algunos de mis amigos que ya estaban dentro. Una vida de misión compartida teniendo como base la espiritualidad ignaciana.
En mi época de alumno del colegio Portaceli tuve la suerte de conocer al padre Manuel Prados que me inculcó la espiritualidad ignaciana, pero esa es una historia larga que dejaré para otro momento. Baste decir que aquella relación me dejó el gusanillo dentro.
Ya en la madurez de mi vida, Dios me regaló la oportunidad de hacer ejercicios en la vida ordinaria y aquello supuso un cambio importante, no tanto en mi vida cotidiana, como en mi deseo de seguir a Jesús, de hacer algo por Él, de tomarme la vida de otra manera. Y, como una cosa lleva a la otra, en el centro Arrupe me invitaron a acompañar grupos de Itinerarios de la Experiencia de Dios, para más tarde verme, todavía sin saber cómo, acompañando ejercicios espirituales personalizados.
Acompañar ejercicios implica una fuerte responsabilidad y, por ello, cuesta decidirse al principio. Siempre existe el miedo de si lo sabré hacer o meteré la pata. Básicamente, la misión del acompañante es poner a la criatura en contacto con su Creador. De hecho, san Ignacio pone como único requisito para acompañar ejercicios que el acompañante haya hecho los ejercicios completos previamente. Dicho así, parece simple pero supone esfuerzo, dedicación y, más que nada, mucha confianza en Dios. Ponerse en las manos del Señor teniendo a María como consejera es la mejor receta para un buen acompañamiento.
Acompañar ejercicios implica una fuerte responsabilidad y, por ello, cuesta decidirse al principio. Siempre existe el miedo de si lo sabré hacer o meteré la pata. Básicamente, la misión del acompañante es poner a la criatura en contacto con su Creador. De hecho, san Ignacio pone como único requisito para acompañar ejercicios que el acompañante haya hecho los ejercicios completos previamente. Dicho así, parece simple pero supone esfuerzo, dedicación y, más que nada, mucha confianza en Dios. Ponerse en las manos del Señor teniendo a María como consejera es la mejor receta para un buen acompañamiento.
Acabo de regresar de El Puerto de Santa María donde he sido invitado a acompañar una tanda de ejercicios personalizados organizada por la CVX de Sevilla. Mi amiga, Cayetana Vizcayno, a quien CVX-Sevilla le encargó este año organizar un grupo de acompañantes de ejercicios espirituales, se acordó de mí para incorporarme a ese grupo y para participar en esta primera tanda del curso.
El miedo a acompañar del que hablaba antes se disipa totalmente cuando te metes en faena. Experimentar cómo actúa el Espíritu en el acompañado y lo va transformando, compartir sus sentimientos, sus emociones, sus penas y alegrías, sus dudas, sus consolaciones y desolaciones… Ver como progresa aquel ejercitante que entra sin saber nada de ejercicios o de metodología de la oración y en poco tiempo se entusiasma contemplando con los sentidos, o vivir el asombro de la novedad que encuentra el ejercitante más experimentado al repetir una meditación que creía saber de memoria, son un regalo para el acompañante que solo puede invitarle a agradecer a Dios tanto privilegio. Y… solo han sido cuatro días. Cuatro días de oración intensa para los ejercitantes y de trabajo exhaustivo para los acompañantes: preparando los temas, los puntos, las oraciones comunitarias, los horarios, las entrevistas… Un trabajo que se ve recompensado con creces cuando tienes una tanda tan disciplinada, madura, sensible y agradecida como la que nos ha tocado en esta ocasión. Y, sobre todo, cuando ves salir de los ejercicios a esas personas que has acompañado entusiasmadas y con ganas de repetir.
El curso pasado, mientras hacía el año de acogida en la CVX, los guías de mi grupo me dieron un texto para rezar previo a una de las reuniones. Se titulaba ESTILO DE VIDA. Obviamente se refería al estilo de vida de los miembros de la Comunidad. En un párrafo de ese documento se hace referencia a la Norma General 39a que dice lo siguiente: “39a) Los miembros participan de la vida comunitaria en distintos niveles concéntricos, siendo el de la Comunidad local (también llamado "grupo" o "pequeña comunidad CVX") el más apropiado para continuar comunitariamente la dinámica de vida generada por la experiencia de los Ejercicios Espirituales.”
Ante este párrafo, yo deduje que debía ser condición habitual para los miembros de CVX hacer ejercicios espirituales. Mi sorpresa ha sido encontrar que muchos no los han hecho. No sé cuáles serán los motivos. Sirva este escrito para animar a todos a hacer ejercicios espirituales. Ya se están preparando nuevas tandas para Semana Santa y Verano próximos. Que el Señor nos dé su luz y su gracia para ello.
Ante este párrafo, yo deduje que debía ser condición habitual para los miembros de CVX hacer ejercicios espirituales. Mi sorpresa ha sido encontrar que muchos no los han hecho. No sé cuáles serán los motivos. Sirva este escrito para animar a todos a hacer ejercicios espirituales. Ya se están preparando nuevas tandas para Semana Santa y Verano próximos. Que el Señor nos dé su luz y su gracia para ello.
Norberto A.B. (Grupo Esperanza).
domingo, 14 de octubre de 2018
VI ENCUENTRO ‘ECONOMÍA AL SERVICIO DE LA VIDA’
“Hacia una ecología integral: educación y espiritualidad”
Apúntate aquí a esta jornada única en Sevilla. De la mano de Patxi Álvarez de los Mozos sj y responsables de Bio-Alverde, OIKO crédit o la Red de familias acogedoras.
Será bajo el paraguas de la Encíclica Laudato Si. Sábado 20 de octubre, de 11:30 a 17:30, en el Centro Arrupe Sevilla.
Tenemos el deseo de llevar "un estilo de vida sencillo que exprese nuestra libertad y nuestra solidaridad", y necesitamos animarnos y aprender a hacerlo.
Servicio gratuito de guardería y almuerzo (5 euros por persona. Gratis para niños/as).
Inscripciones hasta el día 15 de octubre en el siguiente enlace: https://goo.gl/forms/
miércoles, 8 de agosto de 2018
La conversación espiritual, ¿Por qué no este verano?
“El paseo se fue tornando de rápido y movido a un ritmo acompasado con
la respiración que sintonizaba con la densidad que iban tomando las palabras.
La noche estaba preciosa y las estrellas brillaban vigilantes, se respiraba
mucha paz. No había sido un encuentro demasiado previsto, aunque tampoco
casual, habíamos sido compañeros de trabajo muchos años y conocíamos bien
nuestras filias y fobias. - Como un
amigo habla a otro amigo- sentí. Pasamos de compartir la intensidad de
misión, los sueños y los miedos a entrar tímidamente en ese espacio tan poco
visitado que es el de compartir nuestros fracasos. Tras un rato de acoger
mutuamente lo vivido empezó a desprenderse una luz que de manera suave nos dejó
un gusto interno profundo”
El verano es un tiempo en el que
el ritmo acelerado en el que vivimos, baja poco a poco, y nos da la oportunidad
de viajar a lugares interiores a los que habitualmente nos cuesta entrar en el
día a día. En medio de tiempos de ocio y de los “temas” de conversación del
verano, surge la posibilidad y se nos ofrece como regalo la oportunidad de una
de las herramientas ignacianas más ricas y quizás menos practicada: la
conversación espiritual. La conversación espiritual fue una de las
prácticas espirituales más usadas por Ignacio en Alcalá, Salamanca y sobre todo
en París. Mucho se ha hablado de esas largas noches entre colegiales en Santa
Bárbara en las que poco a poco fueron trabando esa amistad profunda. Me imagino
como hablaban de los proyectos que tenían cada uno, de sus sueños… algunos ya
vieron que querían cruzarlos y hacerlos juntos, a otros como a Javier, les
costó más dejarse seducir. A fuego lento y cada uno a su ritmo, pero sin duda
que la conversación espiritual tuvo un papel central en lo que años más tarde
se cristalizaba en los votos de Montmartre. Ignacio no conversaba de cualquier
manera, sabía esperar el momento adecuado en el que había acceso posible para
ese diálogo sincero en el que poner toda la persona delante. En la
autobiografía cuenta como “solo hablaba
de las cosas de Dios acabada la comida” (42). Hace unos años Germán Arana1
alentaba a hacer de la conversación
espiritual un instrumento apostólico privilegiado de la compañía. Arana
recoge el significado ignaciano del conversar “de hondura de trato, de cierta familiaridad e intimidad”. Y es que
no es cualquier conversación – temporal- que diría Ignacio, sino que es aquella
que de manera intencionada o no va accediendo a ese lugar de hondura donde
habita toda nuestra libertad, querer e interés.
“Hacía calor y nos pusimos debajo de la sombrilla, no veía a su cuñada
desde hacía unos meses. ¿Qué tal las niñas? ¿Cómo van en esta etapa
adolescente? Es un tiempo muy intenso para ellas, la presión social es fuerte y
las veo muy vulnerables. El campo de trabajo ha sido clave, ha venido cantando
y más radiante que nunca. Dice que nunca había sentido en un grupo una acogida
tan grande por lo que ella es”
Compartir luces, y compartir
sombras, preocupaciones nuestras y de los nuestros, y también sueños. Creo que
son una de las claves que hacen que nuestras conversaciones pasen de triviales
a llegar a lo que de verdad importa. Como hizo con Abraham y Sara, Dios se
compromete con nuestros deseos más profundos, con eso más hondo y que con tanta
fuerza nos moviliza. Poder conversarlo con otra persona ante la que siento
cercanía y cariño es algo tremendamente liberador y me permite desvelar la
autenticidad en las decisiones. A mi modo de ver y en lo que voy
experimentando, el acento de la conversación espiritual frente al
acompañamiento es que la conversación es un tú a tú cercano y directo en el que
ambas partes se ponen en juego en una dinámica de compartir honda de lo que va
pasando en nuestras vidas, generando un ser amigos
y amigas en el Señor de manera más o menos explícita. Algunas claves para
esta conversación espiritual en la vida laical podrían ser:
- En cualquier lugar: En los pasillos de la universidad, en el vagón de tren, o el sofá de Mambré, la conversación espiritual se da y arranca a veces en lugares inexplicables e inverosímiles. Sabemos que hay espacios que ayudan y otros que entorpecen, pero la gracia es así, ¡irrumpe sin avisar! los hombres y mujeres de hoy andamos con tal sed de Dios que cuando se abre una ventanita y hay deseo se da esa conversación que quizás siga otras posteriores -tal vez en un lugar más adecuado- o será un encuentro fortuito pero que por lo significativo es capaz de ser recordado en el día y la hora “recuerdo que era por la tarde y estábamos sentados en ese banco de allí cuando me contó que había decidido dejar el proyecto…”
- Pero no de cualquier manera: Llegar a esa hondura de la que habla Ignacio puede darse en cualquier lugar, pero no de cualquier manera. Hay ocasiones en las que parece que hay suficiente empatía, escucha activa mutua y acceso a nuestra verdad; y otras en las que hay algo por dentro que nos hace estar atentas y ver que no es el momento o la persona. Frente al “exhibicionismo emocional” en el que nos sumergen las redes sociales, la conversación espiritual se da con cierto temor y temblor. Hablar de las cosas que nos mueven, nos quitan el sueño y nos dan sentido no puede hacerse siempre. Tiene que darse esa longitud de onda común que a veces es difícil incluso con mejores amigas o en la vida de pareja. Cuando se da espontánea y surge como regalo hay que disfrutarla y gustarla, pero cuando queremos abordar algún tema que nos preocupa con nuestros amigos y amigas en el señor, cuidar las condiciones ayuda a que todas las partes puedan crecer por dentro para salir hacia fuera.
- Recíproca: Como dice José María Rambla2 tenemos muy poco valorada la amistad, y quizás sea lo más valioso que tenemos para ser fieles al seguimiento profundo de nuestra vocación. Necesitamos conversación espiritual a modo de experiencia fraterna, de sororidad en la que poder intercambiar, contrastar y crecer juntas. La vida vivida como misión necesita siempre y en todo momento la palabra de la persona amiga que nos conoce o que nos intuye en lo más profundo. Es un concepto de amistad diferente al que a veces se nos ofrece, es regalado y también que hay saber acogerlo.
- Aprendida: Hay algo del arte de conversar que se aprende y que tenemos que saber motivar a nuestros jóvenes. Recuerdo las largas tardes de sobremesa de conversación relajada y en momentos profunda. O esas largas noches de verano en las que entre hermanos compartíamos sueños y proyectos. Podían dar las 3 de la mañana sin darnos cuenta. La sabiduría de los mayores y la frescura de los que se inician. Todo cuenta a la hora de ir favoreciendo la entrada en sí que permite hacer el coloquio sincero ante las 3 personas divinas que tanto subraya Ignacio.
- Abierto a la irrupción de Dios: Por último, creo que hay una invitación a mirar más allá de nuestras fronteras para desvelar y dejarnos sorprender por un nivel de diálogo sincero con otros que lo viven de otra manera, pero ante quienes podemos en la conversación ir encontrando una fuente común. Parientes, vecinos en el bus, personas con las que no comparto la Fe, pero sí la vida... hay una invitación a dejarnos sorprender por cómo lo que nosotros llamamos Dios irrumpe en sus vidas de una manera diferente, sorprendente y a veces sugerente para nosotras “menos ir a la iglesia y más subir al monte” me decía un amigo vasco en proceso de búsqueda. También hay que escuchar el rumor de fuera y dejarse sorprender en la conversación espiritual no solo no prevista, sino con alguien imprevisto.
“Íbamos en el coche de vuelta de un día entero de curso. Después de que
ella en el viaje de ida escuchara nuestras gestas, desgastes e ilusiones le
hicimos una pregunta: ¿Cómo fue que empezaste a acompañar? Y así como
escucharon los compañeros de Emaús ella empezó su relato y durante las más de
dos horas de camino ardían nuestros corazones. Nos hizo un gran regalo nos
abrió su corazón. No recuerdo lo que dijo ni que fue lo que exactamente pasó,
pero sí que había tanta verdad que después de escucharla no quedaba otro
remedio que seguir trabajando del lado del Rey Eternal”
Este verano, cada momento puede
ser una oportunidad, solo hay que estar disponible y atenta a la Ruah.
Teresa González
Pérez CVX Sevilla
Sevilla, 6 de
agosto de 2018
1 Arana, G. (2005) “La conversación espiritual un instrumento
apostólico privilegiado de la compañía” Revista de espiritualidad
ignaciana. Volumen XXVI, I, pp.2-32
2 Ramblas, J.M (2008). El arte de la amistad en Ignacio de Loyola.
Cristianismo y Justicia, EIES nº 50
martes, 6 de marzo de 2018
Algunas pinceladas de la Memoria
Agradecida, a propósito del encuentro de enlaces de Migraciones CVX- España de
febrero.
Hace ya unos días del encuentro de
enlaces de Migraciones de CVX España y os comparto parte de lo que ha
supuesto para mí participar en nombre de la CVX en Sevilla, lo ve vivido como
un regalo, como un tiempo de gratitud profunda por tanto bien recibido desde el
Señor.
El encuentro ha sido un espacio muy
interesante en el que hemos ampliado la mirada en clave agradecida y hemos
trazado juntos retos y sueños hacia el futuro desde la invitación de DIAKONÍA,
oportunidad para fortalecer nuestra respuesta como una sola comunidad en
misión, donde todos somos llamados, enviados.
El primer tiempo fue común entre los dos
campos: jóvenes y migraciones y en un panel y de una manera muy dinámica fuimos
“construyendo”, logros, dificultades, retos.
En un segundo tiempo hemos reconstruido
la Historia de gracia en el campo de Migraciones CVX- España, ahora no podría
comentarlo todo, me dejaría mucho en el camino, pero el equipo nacional de
migraciones lo recuperará y seguro en breve nos lo compartirá a todos.
No
obstante, y teniendo en cuenta que muchos miembros CVX se han incorporado
recientemente, traigo a la memoria algunos momentos que a nivel local hemos vivido y he compartido
con otros compañeros, tened la seguridad de que ha habido mucha sintonía.
Entre 1996- 1998 años de encuentro
previos, experiencias de búsqueda que iban interactuando entre unos y
otros. Algunos en Perú, otros en
Paraguay. Nos reconocíamos en territorios diversos pero con llamadas y presencias
muy cercanas. En otras comunidades experiencias en África, búsquedas en
voluntariado internacional, convergencias.
El
año 2001, justo el inicio de la
inquietud y búsqueda de una presencia en lo social como comunidad, inicio de
Claver.
Entre 2005-2007 se marca otro hito
importante, cuando iniciamos nuestro Proyecto Apostólico Comunitario en el
Campo de migraciones y la perspectiva intercultural, de construcción de
ciudadanía: una invitación al encuentro en diversidad.
2010 a 2015 y luego de 2016 a 2018 desde
la conformación del Equipo de Migraciones y red de enlaces, en nuestra realidad
de Sevilla, hemos pasado de compartir misión apostólica a nivel personal o de
un grupo sensibilizado, a concretar un campo de misión apostólica con tres
espacios que están llamados a estar interconectados dentro de nuestro Proyecto
Apostólico Comunitario, siempre vivo, dinámico: Asociación Claver
promovida por el Centro Arrupe y CVX en Sevilla en misión compartida con la
Compañía de Jesús: red SJM España y el Proyecto de Hospitalidad
Mambré en sus dos modalidades: Casa Mambré y Red de Familias Acogedoras
Mambré.
Al ir avanzando coincidían: Círculos de
silencio, CIES, espacios de oración interreligiosa, Hospitalida.es, pisos de
acogida en Bilbao, proyectos en Pamplona o Burgos, Somos Migrantes, mirada común que nos enriquece, deseos de
hacer mayor presencia en Nador, compromiso de conformar red en CVX migraciones
Europa y tanto más!!
Constatación de que como comunidad hemos pisado tierra sagrada, se nos ha regalado la experiencia de la Encarnación en nuestros hermanos migrantes, en diversas situaciones de fractura, pero también cargadas de esperanza.
Así, hoy estamos de alguna manera
presentes en las fronteras, intentando dar respuesta en colaboración con otros,
pero también, discerniendo cómo podemos crecer como cuerpo apostólico en
misión.
Qué tenemos como horizonte y medio para
crecer en comunión: la invitación a ponernos en camino con el
Proyecto Diakonía, discernir juntos cómo podemos ser más eficaces con criterios
evangélicos en nuestra misión. Buscar estructuras más ágiles que nos posibiliten
dar mejor respuesta como cuerpo apostólico. Para ello, partimos de una premisa
importante, no podemos hacerlo solos, estamos llamados a trabajar con otros y
llamados también a discernir medios y personas con criterios de bien más
universal, etc.
Estar atentos a cuidar el DEAE como nuestro modo de proceder, y como ejes facilitadores que nos ayudan a situarnos a niveles diversos y complementarios en esta misión: Acompañar, Servir, Reflexionar, Sensibilizar e Incidir, intuiciones desde Salamanca.
En fin, tanto, pero a la vez, tan pequeño, frágiles manos en
vasijas de barro.
Todo esto tomadlo como pinceladas
incompletas, retazos que afloran con rostros concretos, pero también reflejan
profundos deseos de mayor hondura, estamos llamados a profundizar, a buscar,
desde esa perspectiva de la gratuidad del encuentro. A escuchar, a no adelantarnos al Espíritu.
Hoy me preguntaba, cuál sería la novedad
importante en este ir y venir comunitario de lo local a lo universal, quizá sea
sobre todo eso, escuchar, dejarnos tocar y animarnos a nuevas formas que las
comunidades de hospitalidad nos van ayudando a descubrir, no tenemos todas las
respuestas, pero sí grandes deseos.
Gracias por este tiempo, por permitir
me-nos dar nuevos pasos en comunidad.
Sylvia Villalba
Enlace Migraciones CVX- Sevilla
lunes, 5 de marzo de 2018
Asamblea Claver con significativa representación de la Comunidad CVX
La Asociación Claver celebró su Asamblea el sábado 3 de
marzo, ha sido un momento importante en la vida de la asociación, para coger impulso y seguir en el compromiso
por una sociedad más inclusiva en el campo de las migraciones. En la primera
parte se ha aprobado la Memoria de actividades, la memoria económica y el
presupuesto del año 2018. La Asociación cuenta actualmente con 30 socios
activos y 39 voluntarios. En esta ocasión ha estado presente Miguel González,
coordinador del Servicio Jesuita a Migrantes y vocal de la Junta Directiva,
quien ha señalado la importancia del aporte de Claver al SJM en el liderazgo de
dos líneas fundamentales: frontera sur y mujer migrante y empleo del hogar, así
como en la ampliación de la perspectiva con la presencia en los CIES de Tarifa
y Algeciras.
En un segundo momento se ha abierto la participación a
colaboradores, voluntarios, líderes representantes de asociaciones y amigos.
Con la dinámica inicial pudimos representar en un mapamundi, la riqueza de la
diversidad y hemos tenido presentes a las personas de 40 nacionalidades que han sido acompañadas por Claver en el año
2017, un total de 1624 personas. Igualmente,
se ha presentado un informe de la memoria y nuevos retos que tenemos por
delante.
Queda expresar agradecimiento a todas las personas que han
acompañado este tiempo de diversas maneras, pues en dos años se ha logrado un
crecimiento importante. Especialmente a los voluntarios, a la CVX Jerez quienes siguen con el deseo de seguir
implicados en la labor en los CIES y la presencia de los chicos de Casa Mambré.
El haber tenido un espacio abierto, el poder invitar a soñar
juntos e implicar a las personas, nos hace caer en la cuenta de esta nueva
etapa. Al final, tiempo de convivencia en torno a un arroz chaufa y muchas
ganas de hacer posible el encuentro con el otro y derribar barreras.
miércoles, 28 de febrero de 2018
Peregrinos hacia el perdón.
Este
año el retiro de cuaresma de CVX se ha centrado en el Perdón y la
Reconciliación, como parte de otras iniciativas como el Rincón del
perdón o de la próxima conferencia El difícil perdón. Se ha
ampliado a personas relacionadas con el Centro Arrupe y consistió en
una peregrinación desde Almonte a la aldea del Rocío de unos 11 km.
Empezamos estableciendo una red de vínculos personales (con un ovillo) entre los casi 30 asistentes, que algunos no nos conocíamos previamente, y que comenzó desde el momento que nos encontramos a las 9:30 y durante el viaje en coche hasta la Venta La Piedra, donde cada uno se presentó y expuso sus expectativas de la jornada. En las mochilas llevábamos una bebida, un bocadillo, algo para compartir… y nuestra historia personal. La más voluminosa era la mochila de Marcelino, de la que fue extrayendo el material de reflexión durante todo el camino, a modo de mago que saca una paloma tras otra de la chistera…
En un precioso día, el
camino se dividió en etapas donde hicimos examen de las distintas
fases del proceso emocional del perdón y de nuestras vidas. Desde la
identificación de la ofensa y su penitencia, hasta perdonarse, pedir
perdón y perdonar para avanzar nuestro camino y, finalmente, buscar
la reconciliación.
Nos hicimos conscientes
de nuestras heridas y que para superarlas hemos de luchar por lo que
podemos cambiar y aceptar lo que nos desborda, que perdonando nos
liberamos y que para buscar la reconciliación hay que recordar lo
que nos une y olvidar lo que nos separa, aunque no siempre se pueda
reanudar la relación.
Para este proceso nos
apoyamos en un objeto que representaba la ofensa y llevamos durante
el camino, así como de unas macetas donde dibujamos situaciones
dolorosas y con la que rompimos. Al final del camino, se trataba de
completar el proceso deshaciéndose de la ofensa y reparando los
tiestos rotos.
Casi a las 18:00 llegamos
a la meta de la Ermita del Rocío, donde José Yruela concelebró la
misa rociera con otro jesuita a petición de la Hermandad de
Torremolinos, que hacia su peregrinación anual.
Durante este camino,
compartimos unos aperitivos estupendos, disfrutamos de nuestros
bocadillos, vimos cómo se recogían las fresas, nos ensuciamos de
arena del camino y nos miramos a través de un espejo.
Saber leer
nuestras vidas como historia y nuestros pasos como camino a una meta,
le da sentido a lo que podemos hacer. Jesús nos enseña que la clave
es el Amor, poniendo una mirada generosa en nosotros mismo y en los
demás.
Sevilla, 25 de febrero de
2018
domingo, 18 de febrero de 2018
Encuentro de formación en acompañamiento espiritual y ejercicios espirituales
Grupo
de CVX en Sevilla y Granada en el “Encuentro
de formación en acompañamiento espiritual y ejercicios
espirituales”. Como
siempre respondiendo a lo que Dios nos pide. El curso se ha impartido
en la casa de espiritualidad de San Pablo, Dos Hermanas. Segunda
parte de tres que componen el curso.
jueves, 15 de febrero de 2018
Reflexión sobre encuentro de fundamentación.
Durante el fin de semana del 12
al 14 de enero tuvo lugar el IV Encuentro de Fundamentación de CVX en Andalucía
y Canarias. Ha sido un gran regalo del Señor poder asistir.
Finalizada, el curso pasado mi
periodo de acogida, sentía deseos de conocer más sobre nuestra comunidad y
consideré este encuentro como una oportunidad de acercamiento, de ir conociendo
y profundizando.
Agradezco muchísimo a todos los
que habéis intervenido, colaborado y hecho posible este encuentro, por vuestra
implicación, vuestro tiempo, vuestro cariño, gracias por tanto bien recibido. Gracias
por hacerme disfrutar de un intenso fin de semana de conocer, profundizar,
orar, compartir, desear, soñar…
El sábado por la mañana, tras
nuestra oración comunitaria y unas prácticas claves sobre objetivos de esta
Etapa de Fundamentación que nos compartieron José Antonio y Pedro, a los que
agradezco su dedicación y atención durante todo el encuentro, asistimos a una
mesa redonda en la que intervinieron representantes de los distintos campos de misión,
-familia, joven, migrantes y socio-política-, me fueron entusiasmando, con la
ilusión con la que compartían esos proyectos que, poco a poco, se van haciendo
realidad y, aquellos otros con los que se sueña. Me sentía agradecida por
permitirme mirar allí donde la vida nos pide compromisos, por acercarme a esas
fronteras donde, con vuestra fuerza, ahora voy siendo capaz de mirar, sentir y
compartir vuestros retos.
Fui tomando conciencia de la
importancia de los distintos campos de misión, pues nacen de un proceso en el
que las misiones personales, que se comparten, que se mezclan unas con otras,
van creciendo, se van enriqueciendo... y me llega al corazón lo necesario que
es la implicación de todos! ...acompañar y compartir tus búsquedas, tus sueños,
sentir míos tus retos...., no puede ser de otro modo, y va surgiendo en mí el deseo de hacerme más
permeable para sensibilizarme y conectarme más. Desde aquí, comienzo a entender
un poco el Proyecto Diakonia, del que últimamente oigo hablar, pues como nos decía
José María Galán, estamos ante un proceso de crecimiento en el servicio; no
podemos quedarnos estancados, estamos llamados a crecer en misión, mediante un
proceso espiritual que aspire a materializarse en acciones concretas. Estamos
llamados a implicarnos en un proceso de búsqueda de la autenticidad de la
misión, conforme al Plan de Dios para nosotros, estando atentos a las
necesidades más urgentes de nuestro tiempo, sintiéndonos todos unidos en
misión.
Tuve la oportunidad de
profundizar sobre la CVX como una comunidad de convocados por el Señor,
llamados por el Señor, para colaborar en la construcción del Reino, sirviendo
en las fronteras, en misión, tratando de dar respuestas a las necesidades,
desde el servicio y el amor, que transforma y construye, pero desde una
conciencia colectiva.
Me llamó mucho la atención, el
concepto de vinculación constitutiva del que nos habló Alfonso Salgado. Me hizo
ser más consciente de la gran importancia que tiene para la CVX, todos y cada
uno de sus miembros, pues cada uno de nosotros hacemos "completa" a
la CVX. Yo misma, con mis limitaciones, mi fragilidad, mi insignificancia..., y
tú con las tuyas, todos, siendo la diversidad una gran riqueza. Esta idea, me
hace pensar en la responsabilidad que tenemos todos, pues la CVX, como cuerpo
apostólico, se reconoce, se hace plena y es identificable en cada uno de sus
miembros, en cada uno de nosotros.
Con toda la información recibida
hasta este momento, trabajamos en grupos y me sentí agradecida de poder
compartir con personas que, aunque no conocía, nos entendimos y comprendimos
muy bien, como de toda la vida.
Después, compartimos la
eucaristía, celebrada por José Yruela, a la que nos acompañaron algunos hermanos
de CVX Sevilla, las lecturas del día no podían ser más a propósito, resonando
en mi interior las palabras de Samuel... “aquí estoy Señor, porque me has
llamado...".
Tras la cena, hicimos la revisión del día
compartiendo nuestros ecos de cuanto había dado de sí la jornada, y antes de
retirarnos a descansar, hubo lugar para un divertido rato de risas.
Ya el domingo, tras nuestra oración compartida,
continuamos profundizando, y reflexionando sobre la importancia de nuestra
identidad, de quiénes somos, de discernir cuál es el sueño de Dios y a dónde
nos llama, así como la importancia de nuestra vocación, de cómo respondemos al
llamado de Dios, cómo respondemos a este mundo, desde nuestra espiritualidad
ignaciana encarnada en la realidad y, muy importante, cuánta libertad tengo yo para
responder a esa llamada.
Nuestro Presidente Mundial, nos cuenta que tras estos primeros cincuenta
años de la CVX donde se ha trabajado mucho por definir bien estos elementos
claves que decía, la identidad y la vocación, toca ahora hacer esfuerzos por
seguir dando pasos en Misión. En este mundo roto, aunque nos llena de
esperanza, debemos preguntarnos cuál es la contribución de CVX a la realidad de
este mundo. Esto será una de las claves en la próxima Asamblea Mundial de Buenos
Aires, con el lema “CVX, un regalo para la Iglesia y para el mundo”. Aunque,
desde luego, es una afirmación, Mauricio nos invita a que todos nos lo
preguntemos, ¿soy yo un regalo? ¿Para quién? ... La CVX es un regalo para el
mundo, ¡cada uno de nosotros lo somos!, hemos recibido tanto, tenemos tanto que
ofrecer, tanto que dar… También es interesante la reflexión que nos hace sobre
la necesidad de apostar para que el mismo nivel de capacidad transformadora
apostólica que se da en lo personal, se dé también en lo comunitario, me quedo
con ello para irlo digiriendo y trato de abrazar esta propuesta sobre la
importancia del discernimiento comunitario.
Finalmente, agradezco la
oportunidad de sentirme conectada a muchas personas de este mundo, en un mismo
sentir, y me conmueve el recuerdo de esos hermanos que viven en lugares de
nuestro mundo tan difíciles, donde en tantas ocasiones sus vidas corren
peligro, donde tienen que reunirse a escondidas, donde han tenido que huir de
sus tierras..., tantos rostros de Cristo presentes.
Gracias. Gracias por ayudarme en mi caminar. Que el Señor nos dé luz,
sabiduría, humildad para seguir avanzando, colaborando en la construcción del
Reino, para más amar y servir.
María José P. Grupo
Esperanza.
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